... pseudo (palabra del día) descubrí que no es que me desagrade la tecnología, sino que el hecho de que avance a agigantados pasos, trae consigo muchas consecuencias. Hablando específicamente a nivel social y de lo puedo apreciar en mi entorno noto que, si bien mucha gente se va quedando atrás sin entender nada, hay otro porcentaje que realmente no le interesa, o bien a otras que interesándole no le prestan mucha atención o lo hacen dentro de la medida de lo "racional", y otras que amantes de la tecnología se obsesionan con estar al tanto y obtener lo último que sale al mercado.
Y bueno, siempre hay matices.
El problema, y lo que no me gusta del tema, es que cada día hay tanta información nueva, tantos medios y sobretodo, tantos aparatos nuevos que creo, que en vez de buscar mejorar la calidad de vida de las personas, buscan sólo satisfacer un deseo comercial consumista, un absurdo alejado de la eficiencia, que nos llena de comodidades innecesarias, que nos atrofia el cerebro, que nos vuelve independientes y totalmente inútiles, todos bajo el concepto de "novedad", "exclusividad", "se el más conectado", "actualízate en un mundo globalizado".
Y acá, mi mayor desagrado. Está comenzando, bueno... en realidad hace rato comenzó, a conocerse a nivel mundial otro tipo de carencia, otro tipo de problema social que será tema de preocupación gubernamental; la ignorancia tecnológica.
No es justo privar de tecnología a nadie, todos pueden tener acceso a ella y no por que existan personas que no pueden obtenerla es motivo de negación a otros. Sin embargo, ¿dónde está la correcta culturización al respecto?, ¿cuáles son los límites?, ¿Cómo poder hacer uso de tantos medios que nos abren las puertas a sitios con información inimaginable e ilimitada, si no tenemos idea de cómo funciona?, ¿Si no tenemos el mínimo de madurez intelectual?.
Recordé en una conversación en persona (Sí, en persona), con una buena amiga en que nos imaginamos pseudo (ya les dije, palabra del día) futurísticamente al hombre rodeado de tecnología y que de pronto le quitan todo, lo dejan con la pura ropa puesta, lo meten a una jaula, dentro de ella un palito, y fuera de su prisión un celular (Tan apetitoso como una banana).
Demasiada psicología experimental.
Reconozco que hasta yo sufro consecuencias de quedarme desconectada del mundo. Afortunadamente no me absorbe el celular, pero "nada más fome que computador sin internet", y nunca falta que tuve el computador encendido casi todo el día y estuve haciendo otra cosa, cuando noto que no hay conexión y justo recuerdo todo lo que tenía que hacer, "chuuu, tenía que enviar un mail", "tenía que hacer un trabajo", "tenía que avisarle a tal persona que...", "justo, pero justo ahora tenía que hacer etc", y luego de revisar todo el panel de control, resetear el modem, dele llamando a la compañía reclando, que qué pasó, pegando sus pillas chuchadas a la luna, al sol y al -gato-, funciona.
Hey! ya me veía en un rincón, con mis manos juntando mis rodillas, moviéndome como loca por que no tenía conexión. Y es que no hablo con ¡nadie!, pero no importa esa sensación, esa seguridad... la falsa tranquilidad de estar "on line", de saber que en cualquier momento puedo plantar mi trasero a buscar tonteras me deja conforme. Es absurdo. Conforme. Pero absurdo.
- Pero si se me sonríe la cara.
No importa, absurdo.
- Es que no soy la única que tiene internet.
No, absurdo.
- Pero si ya todos tienen, necesariamente el medio me obliga de alguna manera a tener ese servicio que se convirtió en básico.
Sí, claro... o sea que ahora medirán la canasta familiar del Estado en base a "Alimentación, Vestuario, Internet". No, absurdo.
Blah.
lunes, 15 de septiembre de 2008
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2 comentarios:
Recuérdame poner un post sobre el nuevo miedo que nos meten las películas gringas.
Si antes eran los demonios, los vampiros, los hombres lobos, el virus mutante que se nos escapó de las manos, ahora es que alguna huevá se transmite a través de los medios tecnológicos que nos sacan las tripas, los ojos, nos convierten en zombies jugando a la rayuela.
Ahahahahaha, okas.
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